Pionono («nosotros») es un servicio de producción y despacho para marcas, con contacto en hola@pionono.com.ar. Los datos de identificación fiscal del prestador constan en la factura de cada operación.
Estos Términos regulan el uso de la plataforma y de los servicios de producción y despacho. Al crear una cuenta, aceptar una invitación o usar el panel, la persona que lo hace declara que puede obligar a la empresa que representa y que acepta estos Términos y la Política de Privacidad, que forma parte de este acuerdo.
Si no estás de acuerdo con algo de lo que sigue, la salida es simple: no uses el servicio.
Pionono trabaja con marcas, no con consumidores finales. Quien contrata declara que lo hace en el marco de una actividad comercial y no como consumidor.
Esto no borra los derechos del Comprador: en la venta al público, la relación de consumo —con todo lo que manda la Ley 24.240— es entre el Comprador y la Marca. Nosotros fabricamos y despachamos por cuenta y orden de la Marca.
Al panel se entra por invitación. No hay registro abierto: alguien con permisos carga un mail y esa persona crea su usuario desde un link de un solo uso y con vencimiento. Cada persona tiene su propio usuario; no se comparten credenciales.
La Marca es responsable de lo que se hace desde sus cuentas, de mantener actualizada la lista de quién tiene acceso y de avisarnos apenas sospeche que alguien entró sin autorización. Podemos pedir que se cambie una contraseña o cerrar sesiones si detectamos un riesgo.
Por seguridad, las sesiones del panel se cierran solas cada cierto tiempo y hay que volver a entrar. No es un error: es a propósito.
Lo que damos son plazos estimados, no fechas garantizadas. Los tiempos de producción y de entrega dependen también de proveedores que no manejamos. Cuando algo se atrase, lo vas a ver en el panel.
No garantizamos que el panel funcione sin interrupciones. Hacemos mantenimiento, actualizamos y, cuando podemos, avisamos antes.
La Marca sigue siendo dueña de su Arte y de su marca comercial. Nada de lo que sube nos pertenece.
Para poder fabricar, la Marca nos da una licencia no exclusiva, limitada y revocable para almacenar, reproducir y adaptar técnicamente ese Arte —por ejemplo, ajustar resolución o ubicarlo sobre la prenda— y para compartirlo con los Proveedores que participan de la producción. Esa licencia existe sólo para prestar el servicio y termina cuando la Marca se va, salvo por los Pedidos que ya estén en curso.
No usamos el Arte de una Marca para promocionar Pionono sin permiso. Si alguna vez queremos mostrar un trabajo, lo pedimos aparte y se puede decir que no sin que eso afecte el servicio.
La Marca garantiza que tiene los derechos de todo lo que sube —diseños, tipografías, fotos, licencias de terceros— y responde por eso.
Es el espejo del punto anterior. El nombre Pionono, su logo, el panel, sus pantallas y sus textos son nuestros, y usar el servicio no le da a la Marca ningún derecho sobre ellos.
Mientras la cuenta esté activa, la Marca sí puede decir que produce con Pionono: nombrarnos frente a sus Compradores, en su tienda o en sus redes, y usar nuestro logo tal como se lo damos, sin deformarlo, recortarlo ni cambiarle el color.
Lo que no puede es presentarse como Pionono, usar nuestro nombre dentro del suyo —en su marca, su dominio o su usuario de redes— ni dar a entender que auspiciamos, revisamos o garantizamos sus productos. Esa licencia termina cuando termina la cuenta.
Al revés, vale lo mismo que en el punto 7: si queremos mostrar a una Marca como cliente, se lo pedimos aparte y se puede decir que no.
Cualquiera puede escribirnos a hola@pionono.com.ar diciendo que un Arte viola sus derechos. Pedimos que identifique el derecho invocado, el producto puntual y los datos de contacto de quien reclama.
Separamos dos casos, porque no son lo mismo:
La Marca puede responder con sus argumentos y, si corresponde, reponemos el Arte. Las cuentas que acumulan reclamos fundados se suspenden.
No producimos contenido que:
Ante una duda razonable podemos frenar un Pedido y preguntar antes de imprimir. Preferimos una demora a una prenda que no debería existir.
Los productos se fabrican de a uno, sobre prendas reales. Eso trae variaciones normales que no son defectos:
Si un Arte no cumple los requisitos técnicos —resolución insuficiente, falta de fondo transparente, medidas fuera del área imprimible— lo avisamos antes de producir. Si aun así la Marca pide fabricarlo, el resultado corre por su cuenta.
Si un material se discontinúa, proponemos un reemplazo equivalente y no lo usamos sin que la Marca lo apruebe.
Los precios vigentes son los publicados en el panel al momento de confirmar cada Pedido. Podemos actualizarlos avisando con al menos 15 días de anticipación; los Pedidos ya confirmados mantienen su precio.
Salvo acuerdo escrito distinto, se produce contra pago. Emitimos factura a nombre de la Marca con sus datos fiscales, que ella mantiene actualizados y por cuya veracidad responde. Cada parte se hace cargo de sus propios impuestos.
Si un pago se revierte o llega un contracargo, podemos frenar la producción en curso hasta resolverlo.
Hay un plan gratuito que no vence y no pide tarjeta, y hay planes pagos. Lo que el plan pago cambia son las condiciones y las funciones del panel: no reemplaza el costo de producir cada unidad, que se sigue pagando por separado, ni el costo del envío.
La suscripción es mensual y se renueva sola hasta que la den de baja. Se cobra por adelantado, el mismo día de cada mes, al medio de pago que la Marca deje cargado.
No hay permanencia. La baja se hace desde el panel, cuando se quiera y sin explicar por qué. El plan sigue andando hasta el final del mes que ya está pago y no se renueva; ese último mes no se devuelve —salvo que la baja sea porque incumplimos nosotros—. Tampoco se cobra nada por irse.
Al volver al plan gratuito no se pierde nada de lo hecho: los productos, los diseños y el historial quedan donde estaban. Lo que se apaga son las funciones del plan pago y el descuento por unidad, desde el primer día del mes siguiente.
Si un cobro falla, reintentamos y avisamos por mail. Si a los 10 días sigue sin poder cobrarse, la cuenta pasa al plan gratuito: no se borra, no se bloquea el acceso y los Pedidos en curso se terminan.
El precio de la suscripción puede cambiar avisando con al menos 30 días, y el precio nuevo rige desde el período siguiente: nunca sobre un mes ya pago. Si no le sirve, la Marca puede darse de baja antes de esa fecha y no se le cobra el aumento.
Los descuentos de lanzamiento son promociones y tienen letra chica: valen mientras la suscripción siga activa y sin interrupciones. Si se da de baja y más adelante se vuelve, aplica el precio de lista vigente ese día.
La Marca puede cancelar un Pedido mientras no haya entrado a producción, desde el panel, y se le devuelve lo pagado por ese Pedido. Una vez que entró al taller ya hay tela cortada y tinta impresa: ahí no se puede cancelar, aunque sí aplica todo lo del punto 16.
Nosotros también podemos cancelar un Pedido, y estos son todos los casos:
En cualquiera de esos casos lo decimos en el panel con el motivo y devolvemos o acreditamos lo pagado por ese Pedido. No cancelamos un Pedido ya confirmado por otra razón que no esté en esta lista.
Despachamos por correo, por reparto propio o por retiro en un punto, según lo que elija la Marca o su Comprador. Los plazos de entrega son estimados y dependen del transportista.
El riesgo del transporte pasa cuando le entregamos el paquete al correo. Hasta ahí respondemos nosotros; de ahí en adelante, el que responde es el transportista.
Si un envío se extravía o llega dañado, el reclamo lo hacemos nosotros ante el correo, dentro de los plazos que ese correo admite; para eso necesitamos que la Marca nos avise pronto —dentro de los 30 días de la fecha estimada de entrega— y nos dé los datos que el reclamo pida. Lo que el correo indemnice es para la Marca, sin que nos quedemos con nada.
Y si el correo no reconoce el reclamo, la pérdida queda del lado de la Marca — salvo que el problema haya sido nuestro: un embalaje que no protegía, una dirección que cargamos mal, o un paquete entregado al correo equivocado. En ese caso lo reponemos nosotros, igual que una falla de fabricación.
Los costos de reenvío por datos de envío incorrectos o por domicilios donde nadie recibe el paquete son de la Marca.
Si un producto sale con una falla de fabricación —impresión corrida, prenda defectuosa, producto equivocado— lo reponemos o acreditamos su valor, a elección nuestra, sin costo para la Marca. Para eso pedimos aviso dentro de los 30 días de recibido, con fotos del producto y del paquete.
No entran como falla: el uso o lavado indebido, el desgaste normal, el cambio de talle por elección del Comprador, y las variaciones descritas en el punto 11.
Los cambios y devoluciones frente al Comprador los maneja la Marca, con su propia política. Si quiere, puede cargarlos en el panel para que fabriquemos el reemplazo.
Para despachar necesitamos el nombre, el domicilio y el contacto del Comprador. Sobre esos datos la Marca es la responsable y Pionono es su encargada de tratamiento: los usamos sólo para producir, despachar y dar seguimiento del envío, nunca para venderle nada por nuestra cuenta.
El detalle de qué guardamos, por cuánto tiempo y con qué proveedores se comparte está en la Política de Privacidad.
La operación se apoya en servicios que no son nuestros: plataformas de tienda, pasarelas de pago, correos, proveedores de infraestructura y de correo electrónico. Cuando alguno de ellos falla, cambia sus condiciones o interrumpe su servicio, hacemos lo razonable para seguir operando y avisar, pero no respondemos por sus fallas.
Cuando la Marca conecta su tienda o su cuenta de un tercero al panel, esa conexión se rige también por los términos de ese tercero.
Las cuentas que lo tengan incluido en su plan pueden conectar su propio sistema con el nuestro por medio de una API.
Las credenciales son secretas y personales de la cuenta. Lo que entre por ellas se considera hecho por la Marca, así que si se filtran hay que avisarnos para darlas de baja. No se pueden prestar, revender ni usar para darle el servicio a un tercero.
Podemos poner límites razonables de uso —consultas por minuto, tamaño de los archivos— y cortar una credencial que esté afectando al resto. Si eso pasa, avisamos y explicamos por qué.
La API va a cambiar: es software vivo. Los cambios que rompan lo que ya andaba se avisan con al menos 60 días y, cuando se puede, conviven las dos versiones ese tiempo. La excepción es un problema de seguridad, donde cerramos primero y avisamos enseguida.
No se puede usar la API para reconstruir nuestro catálogo, nuestros precios o nuestro servicio por fuera de Pionono.
Las dos partes se comprometen a cuidar la información de la otra que no sea pública: precios acordados, volúmenes, planes, diseños sin publicar, listados de clientes. La obligación sigue vigente dos años después de terminada la relación, y no alcanza a lo que ya era público ni a lo que haya que informar por ley.
La Marca puede darse de baja cuando quiera, avisándonos por mail. Los Pedidos ya pagados se terminan de producir y despachar.
Nosotros podemos suspender de inmediato una cuenta ante contenido ilegal, fraude, una infracción evidente de propiedad intelectual o un riesgo de seguridad. Por otros incumplimientos avisamos primero y damos un plazo razonable para corregir.
Después de la baja conservamos lo que la ley nos obliga a conservar y borramos el resto según la Política de Privacidad.
La Marca nos mantiene indemnes frente a reclamos de terceros originados en su Arte, en su relación con sus Compradores o en el incumplimiento de las obligaciones que asume acá.
Nuestra responsabilidad total frente a la Marca, por cualquier concepto, se limita a lo que esa Marca nos haya pagado en los doce meses anteriores al hecho que la origina. No respondemos por lucro cesante, pérdida de ventas ni daños indirectos.
Estos límites no se aplican en caso de dolo o culpa grave, ni a lo que la ley no permite limitar.
Ninguna de las partes responde por incumplimientos causados por hechos fuera de su control razonable: cortes de energía o de internet, medidas de fuerza, restricciones aduaneras o administrativas, catástrofes, o la caída prolongada de un proveedor esencial. Avisamos apenas podemos y retomamos cuando la causa cesa.
Podemos actualizar estos Términos. Los cambios relevantes se avisan por mail y en el panel con al menos 30 días de anticipación. Seguir usando el servicio después de esa fecha significa aceptarlos; si no estás de acuerdo, podés darte de baja sin costo antes de que entren en vigencia.
Los avisos entre las partes se hacen por correo electrónico a las direcciones registradas y se consideran válidos y recibidos.
Este acuerdo se rige por las leyes de la República Argentina. Antes de ir a juicio, las partes se comprometen a intentar una instancia de mediación. Para cualquier controversia se someten a los tribunales ordinarios en lo comercial de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, renunciando a cualquier otro fuero.